«El sector necesita de políticas de Estado con una mirada hacia el futuro, con reglas de juego claras en un marco de previsibilidad. Por primera vez el campo está en la mesa de los consensos, del diálogo, porque ha aprendido que la confrontación es una etapa superada y pasar de la protesta a la propuesta es el gran desafío que tenemos como dirigentes y que tienen los propios productores», dijo el titular de Coninagro.
      
      Garetto señaló que «tenemos que definir el rol del Estado: ni el Estado ausente en beneficio de unos pocos amigos ni el E stado intervencionista o distorsionador como el que se ha dado a través de organismos de tercera o cuarta categoría; a partir de allí tenemos que construir esos nuevos consensos, pero los acuerdos hay que cumplirlos, llevarlos a la práctica, y eso implica generar un marco de confianza».
      
      «La política debe generar ese marco de confianza y previsibilidad para que los productores puedan dinamizar la economía y crear empleo; la mejor forma de distribuir la riqueza es el salario y el empleo se logra con el empresario; pero necesitamos que el Estado brinde un marco regulatorio adecuado», añadió Garetto.