AGROVERDAD conversó anoche con el presidente de CONINAGRO, Carlos Garetto, quién dijo que «la situación se va a descomprimir en tanto y en cuanto el productor perciba los resultados de las promesas oficiales y lleguen las soluciones en forma inmediata». Además señaló que de las tratativas de hoy deben partir ya señales para la próxima siembra de trigo, de modo de volver a un horizonte productivo de 18 a 20 millones de toneladas.
   
   
   
   
   El presidente de CONINAGRO asistió a la asamblea anual de la cooperativa Unión Agrícola de Leones, de la cual es vicepresidente de su consejo de administración. Este fue el diálogo:
   
   
   
   -AGROVERDAD: ¿Se encauzan las negociaciones por el trigo con el gobierno nacional porque luego de la reunión que hubo el miércoles con el Ministro Julián Domínguez y el Secretario de Comercio Guillermo Moreno las declaraciones de los dirigentes del campo dieron la sensación que se había vuelto a fojas cero?
   
   
   
   -Garetto: Los funcionarios fueron a confirmar los anuncios y las promesas hechas en conversaciones previas y en declaraciones oficiales a los medios, en el sentido de que había que dar una solución al problema del trigo, situación que habíamos advertido en el mes de septiembre. Sabíamos entonces cuál iba a ser el volumen de producción y cuáles las necesidades del productor para hacer frente a sus obligaciones y compromisos. No se está dando el precio pleno cómo prometió el gobierno, el mercado no está operando en forma trasparente. El gobierno fue a la reunión un poco a reconfirmar el compromiso que habían asumido los molineros de comprar hasta el 28 de febrero 1,5 millón de toneladas y la apertura de las exportaciones por un millón de toneladas, con lo cual estaríamos descomprimiendo un poco el mercado. Además también la promesa de la presidente, hecha hace cinco meses, de que los productores hasta 800 toneladas de trigo iban a recibir el reintegro por la aplicación de retenciones, lo que no está ni siquiera instrumentado y respecto a lo cual nos hicieron conocer un borrador en el que están trabajando todavía los funcionarios para instrumentar la medida. Respondiendo concretamente a la pregunta, la situación se va a descomprimir en tanto y en cuanto el productor perciba los resultados de las promesas oficiales, lleguen las soluciones en forma inmediata porque hay situaciones desesperantes en muchos casos. Pero amén de toda esta cuestión coyuntural hay que dejar una señal muy clara hacia el futuro, de tal manera que podamos generar una perspectiva favorable para volver a a un nivel de producción de 18 a 20 millones de toneladas, porque de esto se trata. Se hay previsibilidad hacia el futuro, esto se resuelve con más producción, con más trigo, con más pan, porque eso genera seguridad alimentaria, más actividad económica y más trabajo.
   
   
   
   -AGROVERDAD: Justamente Hemos dicho en AGROVERDAD que en estas negociaciones de estos últimos días no sólo se está discutiendo las condiciones de comercialización de la pobre cosecha de la campaña pasada sino que se van a sentar las bases de la futura siembra de fines de abril a principios de mayo …
   
   
   
   .GARETTO: Evidentemente esta es una situación que tiene que quedar clarificada en estos días porque el productor necesita tomar esas decisiones. Más en una provincia como Córdoba o Santa Fe, dónde el trigo compite con otros cultivos y la decisión se juega en un balance con los granos gruesos. Si el productor tiene en esta región la posibilidad de hacer soja o maíz, o sorgo o girasol, se va a volcar a una producción más previsible. Por supuesto, la zona triguera tradicional del Sudoeste boenaerense o La Pampa el productor es cautivo del trigo: ellos necesitan estas soluciones y contar con los incentivos mínimos para sostenerse en su nivel de producción y cumplir con la matriz alimentaria como quiere el gobierno. De lo contrario vamos a un proceso de mayor deterioro. Ya ha habido informaciones en el sentido de que se importaría trigo, carne o leche. Nos parece que esto hay que resolverlo desde las correcciones que hay que darle a esta política agropecuaria, no sólo en la fase comercial -conforme las circunstancias que estamos padeciendo ahora- sino también en otros aspectos, como el financiero
   
   
   
   Por más que se hayan ofrecido a los molinos créditos a baja tasa, este costo lo va a terminar pagando el productor. También le ofrece créditos al productor porque como no puede hacer funcionar el mercado le quiere dar plata para retener pero pagando una tasa de interés, o sea, un nuevo costo. Cuando la solución está en que el productor pueda vender del trigo, así se hace de los recursos, no necesita del crédito, a éste lo va a necesitar para la próxima campaña, para comprar los insumos, para incorporar tecnología, para aumentar la productividad e ir a 18 a 20 millones de toneladas. De esto se trata, corregir la política comercial, la política financiera y también la política impositiva, porque hoy el mecanismo de reintegros al trigo y al maíz le va a costar al gobierno 450 millones de dólares y no tiene sentido. Si hubiera eliminado las retenciones hubiera tenido una perspectiva mucho mejor, se hubiera ahorrado todo ese dinero y tendríamos mayor producción, mayor actividad económica, con lo que no sólo recauda más sino que dejaría de poner 450 millones de dólares.
   
   
   
   -AGROVERDAD: En las actuales circunstancias, entonces, tal cual están las conversaciones o tratativas con el gobierno, ¿Realmente la Comisión de Enlace tiene todavía márgen para no llegar a una medida de protesta?.
   
   
   
   -GARETTO: Nosotros dijimos claramente en la reunión del miércoles que estamos dispuestos a participar en esta Mesa Nacional del trigo porque creemos que es un tema que afecta a todos los productores, que no se puede resolver por región o por provincia o en Mesa Provinciales, la problemática comercial del cereal que vive el productor de La Pampa es la mismo que el de Córdoba, porque el agricultor no puede vender, no hay precio, no hay quién compre. Entonces es importante que participemos en esta Mesa Nacional del Trigo: lo que sí dijimos es que no estamos dispuestos a convalidar ese convenio famoso del 10 de septiembre que firmaron los exportadores, la molinería y el gobierno. Nosotros no podemos ser garantes de eso y menos después de ver el resultado que hemos obtenido, que es la caída a 7,5 millones de toneladas de la producción, que el productor no puede vender, no puede conseguir los recursos para afrontar sus compromisos, no podemos firmar algo que ha sido realmente nefasto y nos ha dejado en los niveles de producción y productividad más bajo de los últimos 100 años. Dijimos que si hay que firmar algo primero lo consensuemos, elaboremos un proyecto que gire en torno a estos tres ejes que mencionábamos, en lo financiero, en lo comercial y lo impositivo, de manera de articular los valores en la cadena en forma más equitativa y no como hoy en que el pan está en la góndola a 6 pesos mientras el agricultor está recibiendo solamente 60 centavos. Hay una distorsión allí a causa de este modelo de los últimos cuatro años Con el pretexto oficial de defender «la mesa de los argentinos», el pan aumentó un 170 por ciento y el trigo aumentó un 60 por ciento. Quiere decir que hay un desequilibrio que ha sido consecuencia de esta política equivocada, de esta intervención que distorsionó y desequilibró los valores, y que por el contrario benefició a algunos sectores de la cadena, especialmente la molinería y una parte de la exportación, que nos ha dejado en un nivel de producción que no tiene precedentes en la Argentina.
   
   

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